La Tierra a la humanidad
Hola, queridos, la idea de este poema surgió después de que un conocido viviera una experiencia cercana a la muerte muy especial, durante la cual pudo sentir en su propio cuerpo el dolor y la desesperación de nuestra Tierra. Dejad que sus palabras lleguen a vuestro corazón.
¡SOS, hijos de la humanidad! Soy vuestro planeta hogar y solo os pido una cosa: ¡amadme de todo corazón!
Os ofrezco flores, continentes, auroras polares y un hogar donde vivir, pero a veces tengo la sensación de que a vosotros, los seres humanos, apenas os importa.
Quiero seguir alegrándoos durante mucho tiempo con el esplendor de mis colores, pero solo podré lograrlo si no acabáis conmigo.
Quiero regalaros agua en abundancia para que todo prospere maravillosamente y los niños no mueran de sed, evitando así un gran sufrimiento.
La vida late a través de mí y con gusto quiero daros cobijo. Pero, ¿qué beneficio obtenéis los seres humanos al contaminar mis mares con desechos?
Que los peces mueran entre terribles sufrimientos en el mar acabará, a la larga, también con la humanidad. La selva tropical morirá conmigo; ¿qué ideales queréis legar a vuestros hijos?
Que no haya más explotación de la naturaleza; dejad vivir a los animales y a la naturaleza. Me dejo proteger con gusto por vosotros; la biodiversidad se beneficiará de ello. Entonces volveréis a disfrutar cuando las flores broten de mi tierra.
Vuestra salud regresará y, con ella, también mi felicidad. Apelo a vuestro corazón, porque siento el dolor igual que vosotros.